jueves, junio 20

Miguel I, de Girona | Fútbol | Deportar

Por eso queremos que los humanos normalicen la vida cotidiana. Solemos acostumbrarnos pronto a lo extraordinario. Si somos como algo habitual, no nos sorprendemos. Por eso tienes en tu empresa esta fiesta de Navidad, que te pagará en la declaración del alquiler, que te hará una fiesta en la luna o aprovechará lo bueno que suena en Girona de Michel. Porque tengo que defender muchas cosas que se repiten.

Si en tercer lugar la vendetta, Miguel Ángel Sánchez Muñoz lo vendió al Girona. Tras completar la ascensión con su Rayo Vallecano y con la SD Huesca sólo queda ganar un ratito en Primera División en cada banquillo. En Girona hemos encontrado la estabilidad y el ecosistema que se adapta perfectamente al club, al equipo y a la afición. En el pueblo donde hay un puesto de casas de colores situado cerca del río Onyar, el nieto de María se encuentra en una casa situada fuera del barrio. Miguel I de Vallecas ha pasado ahora a denominarse Miguel I de Girona. Gracias a su implicación con el equipo y con la ciudad, hay un plus en el aprendizaje del gerundense e incluso del catalán. Y eso está bien, pero definitivamente.

Durante su ascenso con el conjunto rojiblanco tuvo cierta suerte con el presidente Delfi Geli y el manager de su abogado, Quique Cárcel. Ya hay una petición: que haya que esperar incluso más de cuatro meses, que se pueda trabajar tanto en Vallecas como en Huesca en la máxima categoría. El club catalán tuvo renovaciones a pocos meses de su consumación si no tenía como objetivo volver a Primera. Es una confianza y más, tonserías.

Temporada tras temporada, el equipo no tiene posibilidades de crecer y el número de Michel ha capturado titulares más de todas nuestras fronteras, deslumbrando a propios y extraños.

Girona es el equipo de la moda, pero no la bruja. Ya no es novedad lo bien que juega. La última vez coqueteó con la posibilidad de entrar en ciudades europeas y ahí se encontró con los habituales, Barça y Madrid en las ciudades donde se disputaban el título liguero. “Tenemos una historia histórica. Esto no puede ser algo normal”. No, Michel, no. No, eso espero, es menos significativo. Si el equipo revelación de Europa es muy bueno como titular, pero mejor si se mira el ranking. Por ello, este curso ha sido vinculado al cartel del “rey de las remontadas”. Ahora los equipos saben que los partidos contra la escuadra de Michel son molto longo.

El estilo del Girona y el vendedor que imprimió al técnico vallecano en el vestuario hizo que los rivales cambiaran de forma de jugar cuando les llegaba. El valor es innegociable, independientemente del equipo que tenga enfrente, del mismo modo que en casa o fuera, el territorio catalán es el reflejo de su emprendedor.

Lo comparamos con el soldado del Leicester de Claudio Ranieri que ganó la Premier League en la campaña 2015-16. Otros podrían decirle que el equipo se venderá en algún momento del año. Incluido el propio míster lo reconoce: “Debemos tener claro que no aguantaremos este ritmo”. En ese momento, los merengues y los azules no se apagaron, y hubo que frenar el esfuerzo para frenar algo.

Se acabaron las bromas con este equipo. El Girona da para mucho en LaLiga y dura tanto que dura.

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