domingo, abril 14

MotoGP: Viñales vuelve a saborear la victoria, Márquez firma una remontada magistral en Portugal | Motociclismo | Deportar

Más de tres años después, Maverick Viñales espera este momento. Su primera Victoria con Aprilia, tras dejar la puerta grande de Yamaha en su periplo a nivel personal y deportivo en 2021, espera. Finalmente llegó a la carrera al sprint del GP de Portugal. El piloto de Roses, de 29 años, entró en el primer corredor de la era MotoGP y ganó con tres fábricas distintas, tanto que su estadio será oficial cuando venga a ver un Domingo. Por la modernización del formato y la letra minúscula del libro de actas. Esto es lo que menos le importa después de dejar la cabeza de gorila usada en modo celebración en el parque del Cerrado.

“Planeamos considerar todas las carreras”, le dijo a Mack, pensando en la oportunidad de escribir su nombre en la historia. “Al final de una buena semana estoy muy contento con el trabajo del equipo. Aquí me estoy reencontrando”, señalaba. El secreto de esta resurrección de Viñales es mirar hacia el futuro con varios hombres en el pasado. Obtuvo una especificación antigua de la máquina de Noale, tras recuperar la versión 2024 que traía su compañero Aleix Espargaró, y el encuentro con su primer técnico en la categoría real, en 2015, le permitió recuperar la confianza en plena dentro de su garaje. Con Manu Cazeaux, en 2016 se inició por primera vez en MotoGP y estableció una relación con quienes recorren las pistas: “Confie-toi ciegamente en el, tout mi potencial natural y puedo trabajar sin hablar tanto, solo sforzándome en dar gas a fondo”.

Massimo Rivola, el mayor responsable del proyecto italiano, fue el primero en trabajar en medio de la ampliación de todos los integrantes de la fábrica de Portimao. “Quien agradece a Aprilia es su casa, para eso vale y trabaja, y eso es lo que es estar en este peso”, añadió el catalán. Cada kilo reducido mejora el control de la eliminación de residuos de neumáticos y la tracción en aceleración, y tanto es así que se ha preparado este invierno para estar dentro de los límites de la humanidad.

Un error de Pecco Bagnaia, dirigente del club y defensor del título, abrió esa puerta para que sus tres perseguidores jugaran como trío. En cuatro vistas del final, el referente de Ducati tuvo un final recto y la moto fue saqueada como un caballo rabioso rescatado. Salvó la caída et se fue longo, evitando el carácter de los escenarios, pero pasó de comandar con una segunda venta al verso en la mayoría de los dos podios. Viñales, segundo en parrilla, resuelto a poner fin a su esfuerzo en las salidas, uno de sus firmantes durante con la moto italiana, falleció mientras jugaba y paseaba con Marc Márquez y Jorge Martín, sus dos compañeros en el podio.

Márquez es la mejor Ducati

“Se lo pasó bien con Marc, se divirtió. Estoy encantado, participé en una batalla psicológica, primero con Pecco y luego con el de atrás, y yo, él se sentía mucho más fuerte», señaló el ganador. Octavo en parrilla tras sufrir su segunda caída con la Ducati en su primera intención de la Vuelta Rapida, Márquez fue el otro gran protagonista de la carrera. Este veterano campeón del mundo, sin duda mucho más práctico con su nueva moto y afilando de nuevo el cuchillo, avanzó cuatro posiciones en la salida y no se apresuró después a arreglar las pegatinas en Viñales En la segunda vista, fue tercero de súper sin milagros en la Aprilia para subir al podio.

Con esto, Rins, Binder y Di Giannantonio, y poco después una colada de Márquez en la quinta vuelta, permitieron a Viñales recuperar su posición favorita y lanzar su persecución contra el defensor del título, y se escapó. Cuando se dice el número uno, queda más claro que nunca: “Este es mi momento, aprieta, aprieta”. Martín, subcampeón el año pasado, también dijo la suya y en el Ecuador de la carrera el dio un hachazo en el 93, llevó a otra persona a auto entre Ducati. Rio, el último Marc, en la última vista, con otro paso al límite, se enfrenta a su rival en la maniobra. Durante la última jornada de una Ducati satélite, el de Cervera acabó como el mejor piloto de la fábrica de Bolonia.

“Lo más importante es que el final de semana sea rápido. Es otra película y me estoy tranquilizando”, analizó Gresini con gran protesta. Su hizo sonar la delataba. “Hubo un error en la clasificación de otro, y hoy ocurrió en la liberación. Pero no lo logré, pero al final de la semana es otra cosa”, añadió. El lobo empieza a salir de la piel de cordero.

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